Pagaré no a la orden y pagaré a la orden

Los pagarés han sido desde su origen un excelente medio de pago para muchas empresas gracias a todas las ventajas que ofrecen, como obtener financiación mediante el descuento de pagarés.

Sin embargo, según el tipo de emisión, existen dos tipos de pagarés: Pagarés no a la orden y pagarés a la orden. A continuación te explicamos qué diferencias hay y cuándo conviene usar uno u otro.

¿Qué es un pagaré no a la orden?

¿Qué significa pagaré no a la orden exactamente? Muy fácil: “no a la orden” es una cláusula que impide que el pagaré sea cedido a un tercero mediante un endoso de pagaré, de manera que en principio no es transmisible.

¿Entonces no se puede endosar un pagaré no a la orden? Aunque en principio no está pensando para eso, realmente existen maneras de poderlo ceder. Si vas a ceder un pagaré “no a la orden” a un tercero, debes notificar de forma fehaciente e inmediata al firmante del efecto (mediante burofax o notarialmente), ya que el deudor puede pagar al acreedor inicial el crédito si no es notificado a tiempo la transmisión, quedando desobligado de pagar al nuevo beneficiario.

Si tras la notificación de la cesión del pagaré “no a la orden” la persona que tiene la deuda no expresa rápidamente su oposición a la trasmisión de forma manifiesta, se considera consentida, por lo menos tácitamente, quedando obligada a pagar al cesionario a partir del momento que recibe la notificación y anulando cualquier pago que se haya hecho anteriormente.

Por esta razón, las entidades financieras esperan tener confirmada la notificación de la cesión por el firmante del efecto antes de abonar el importe por descuento de un pagaré “no a la orden”, evitando de esta manera que el emisor se libere de su cumplimiento al vencimiento y pague al cedente sin tener conocimiento de la trasmisión.

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¿Qué es un pagaré a la orden?

¿Qué significa pagaré a la orden exactamente? La principal característica del título de crédito “a la orden” es que puedes cederlo a un particular o entidad sin tener que avisar al pagador y con las mismas condiciones pactadas con el primer intermediario.

Por cierto, en un pagaré de este tipo, el librado ni siquiera debe ser notificado de un cambio de titularidad en el acreedor del importe.

Para ejecutar el crédito es necesario simplemente el consentimiento del cedente en el dorso, expresando así su conformidad con la cesión. Con este proceso, el propietario del importe inicial del título sería el endosante. Tanto la firma como la entrega material del pagaré transfiere los derechos propios del documento, entre ellos, evidentemente, el cobro de la deuda.

Diferencia entre pagaré a la orden y no a la orden

Realmente, no hay una única diferencia. Existen hasta 4 diferencias entre pagarés a la orden y pagarés no a la orden:

  1. Endoso: Un documento no a la orden se transmite mediante cesión de crédito. El título a la orden admite ser endosado, pudiendo ser utilizado para obtener financiación antes del plazo estipulado de cobro.
  2. Notificación: En el caso de un título no a la orden la cesión debe ser comunicada de inmediato al emisor ante notario o mediante burofax. La transmisión del documento a la orden no obliga notificar al firmante. En la primera situación, la cesión del efecto es más difícil e incluso acarrea costes adicionales durante el proceso.
  3. Cobro: El beneficiario de un pagaré no a la orden no tiene derecho a reclamar el importe a través de una acción ejecutiva. El tenedor de un pagaré a la orden puede reclamar fácilmente el cobro, incluso cuando el emisor no cumpla con el pago del título. En este caso, el poseedor del documento puede reclamar por vía ejecutiva, si no es posible cobrar de forma amistosa.
  4. Tasas e impuestos: Los documentos no a la orden no tributan impuestos por Actos Jurídicos Documentados, porque no ejecuta función de giro, mucho menos descuento por operación. Por si fuera poco, están libres de timbre, lo que significa un importante ahorro económico. No ocurre lo mismo con los títulos a la orden.

Si bien estas son algunas de las características que más destacan entre estos documentos, siempre es mejor pedir asesoría a un experto en la materia. Cuando se trata de este tema, lo mejor es aclarar dudas, sobre todo, antes de firmar o reclamar cualquier producto financiero.